Agradecimiento a Madre Mallet por el nacimiento "milagroso" de la pequeña "Marcelita".
Rocío de Baez, San Lorenzo, Paraguay


Muy agradecidos a Madre Mallet por su intervención protectora en la cirugía de "Marcelo" de 2 años, ablación del ojo derecho, sin que el mal "cancer" hubiese afectado el nervio óptico y el otro ojo.
Celsa de Esquivel y familia, San Lorenzo, Paraguay


Estoy agradecida a Madre Mallet por la paz y la calma que me permitieron dar a luz a una preciosa María Paz, sin sentir las molestias de la anestesia local: vómitos, presión arterial alta, etc...
Teresa de Andrade, San Lorenzo, Paraguay


Mil gracias a Madre Mallet por haber vendido nuestra casa y podido comprar la que nos convenía, después de novena y oraciones.
Familia Riquelme Torres, Asunción


Gracias a Madre Mallet por haber hecho posible que niñas carenciadas sean aceptadas en un Hogar de Beneficiencia donde reciben educación académica y religiosa, protección y promoción humana.
Hnas. de la Caridad de Quebec, San Miguel, Paraguay.


En los últimos años, en el Paraguay, es muy difícil hallar trabajo, aún para un profesional como yo, flamante abogada, golpeando muchas puertas y que nunca se abrían, y ya siendo asociada de las S.C.Q.. Entonces, allá por noviembre del año 1999, totalmente desesperada y desalentada por no encontrar empleo, me atrevo a realizar UN CONTRATO con SAN JOSÉ , de 100 actos de virtud y como buena abogada, el contrato fue redactado, firmado y fechado y como testigo, la querida Madre Mallet, pues yo pedía por intercesión de ella, un trabajo. Cuando yo iba por el acto de virtud Nº 35 aproximadamente, un 6 de enero del 2000, recibo la noticia de un empleo, bueno y seguro; el primer milagro estaba dado.
El secundo milagro en camino: el empleo era bueno y seguro, pero el sueldo era muy bajo. Entonces, ofrezco otros 100 actos de virtud por un aumento salarial sin mencionar por intercesión de Madre Mallet. En uno de esos días en que reviso el cuaderno donde registro todos los actos de virtud, me dí cuenta de aquella falta; pronto hago al contrato una salvedad, que el mismo se realizará por la intercesión de la querida Madre Mallet. Para mi sorpresa, a los tres días, recibo la noticia de mi aumento salarial.
Abogada Edith Victoria Cubillas Ledesma, Asunción





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